El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Hice lo que me dijo Januario, quien en un momento hizo una mezcla de aguardiente, azúcar y limón, que llaman ponche; mandó poner nuevas luces en las pantallas, y comenzó a dar a los músicos y a los asistentes de aquel brebaje condenado a pasto y sin medida, con cuya diligencia se puso aquello de los demonios.
Al principio bailaban con algún orden, y sabían algunos lo que tocaban y otros lo que saltaban; pero en cuanto el aguardiente endulzado comenzó a hacer su operación, se acabaron de trastornar las cabezas; se hizo a un lado el tal cual respetillo y moderación que había habido; las mujeres escondieron la vergüenza y los hombres el miramiento.
Entró segunda y tercera tanda de ponche, y ya no había gente con gente; porque ya aquello no era baile, sino retozo y escándalo criminal.