Hermosos y malditos
Hermosos y malditos LA BELLEZA. (Después de una pausa, expresión de su descontento) ¿Por qué no a las tierras antiguas, la tierra de las uvas y de los hombres con voz dulce, o la de los barcos y los mares?
LA VOZ. Se espera que estén muy ocupadas en breve plazo.
LA BELLEZA. ¡Ah!
LA VOZ. Tu vida sobre la tierra será, como siempre, el intervalo entre dos miradas significativas en un espejo mundano.
LA BELLEZA. ¿Qué voy a ser? Dímelo.
LA VOZ. Al principio se pensó que esta vez te presentaras como actriz de cine, pero no es aconsejable, después de todo. Durante esos quince años estarás disfrazada de lo que se llama una «chica de la sociedad».
LA BELLEZA. ¿Qué es eso?
El viento produce un muevo sonido que debemos interpretar como el que hace la voz al rascarse la cabeza.
LA VOZ. (Al cabo de un rato) Es una especie de aristócrata de pacotilla.
LA BELLEZA. ¿Pacotilla? ¿Qué es pacotilla?
LA VOZ. También eso lo descubrirás en ese nuevo país. Te encontrarás con muchas cosas que son de pacotilla. Y tú misma harás muchas cosas así.
LA BELLEZA. (Plácidamente) Todo eso suena muy vulgar.