Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Dentro de pocos dÃas concluiré la psicologÃa cotidiana y luego corregiré ambos trabajos, los despacharé, etc[566].. Todo eso ha sido escrito en una especie de embotamiento cuyas huellas no será posible disimular. El tercer asunto que he comenzado es algo totalmente innocuo: un verdadero caldo aguado. He comenzado a reunir mis anotaciones sobre los neuróticos de mi consultorio, para demostrar qué revela la observación, aun superficial, acerca de las conexiones entre la vida sexual y la neurosis, y para agregar a ellas mis propios comentarios. En suma, me estoy dedicando más o menos a lo mismo que en su oportunidad hizo tan impopular a Gattl en Viena[567]. Como necesito casos nuevos y mi consultorio está muy poco concurrido, sólo he reunido hasta ahora seis ejemplos, y no de los mejores. También aplico ahora las pruebas de la zurderÃa, dinamómetro y enhebrar agujas…