Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta Ahora bien, cabía esperar que alguno de los muchos que han reconocido como egipcio el nombre de Moisés también hubiera extraído la conclusión o al menos ponderado la posibilidad de que el portador de un nombre egipcio fuera él mismo egipcio. Para tiempos modernos adoptamos tales conclusiones sin vacilar, aunque actualmente una persona no lleva un nombre, sino dos, el apellido y el de pila, y aunque las modificaciones y asimilaciones de nombres por influencia de condiciones más recientes no estén excluidas. Así, no nos sorprende en absoluto hallar confirmado que el poeta Chamisso es de origen francés, que Napoleón Buonaparte, en cambio, es italiano, y que Benjamín Disraeli es efectivamente un judío italiano, como de su nombre cabe esperar. Y por lo que se refiere a épocas antiguas y pretéritas, debería suponerse que tal inferencia de la nacionalidad a partir del nombre habría de ser aún más fiable y, propiamente hablando, parecer irrefutable. Sin embargo, que yo sepa ningún historiador ha extraído esta conclusión en el caso de Moisés, ni siquiera ninguno de aquellos que, como precisamente Breasted de nuevo, están dispuestos a admitir que Moisés «estaba familiarizado con toda la sabiduría de los egipcios».