La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Yo no aplico ninguna pena -dijo el sacerdote, recogiendo pesadamente su sombrero y su paraguas con aire divertido-, todo lo contrario. He venido especialmente a quitarle la pequeña pena que de otro modo habrÃa seguido a su pequeña ofensa.
–¿Y cuál es la pequeña pena -preguntó sonriente Boulnois- de la que he tenido tanta suerte de quedar liberado?.
–La de ser colgado -dijo el padre Brown.