Las Veladas de Dikanka
Las Veladas de Dikanka ¿Qué buscas entre nosotros
si estás con un pie en el hoyo?
Cogedle por el cogote,
por el cuello y el bigote.
—¡Bonita canción, compadre! —exclamó el destilador, inclinando levemente la cabeza y volviéndose hacia el alcalde, que se habÃa quedado perplejo ante tanta insolencia—. ¡Muy bonita! La única pega es que las palabras dedicadas al alcalde no son del todo convenientes… —y el destilador volvió a poner las manos sobre la mesa, con una especie de tierna dulzura en la mirada, y se dispuso a seguir escuchando, pues bajo la ventana se oÃan carcajadas y gritos: «¡Más! ¡Más!».