Las Veladas de Dikanka

Las Veladas de Dikanka

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Entremos. En la jata no hay nadie. Había empezado ya a pensar, Afanasi Ivánovich, que había cogido usted lamparones o un cólico. Pasaba el tiempo y no venía usted. ¿Cómo se encuentra? He oído decir que su señor padre ha recibido estos días toda clase de regalos.

—Bagatelas, Javronia Nikíforovna; durante toda la cuaresma mi padre sólo ha recibido unos quince sacos de trigo de primavera, cuatro de mijo y un centenar de empanadas; en cuanto a las gallinas, si las contáramos, no llegarían a cincuenta, y la mayor parte de los huevos estaban podridos. Las únicas ofrendas realmente deleitosas, si me permite decirlo, son las que espero recibir de usted, Javronia Nikíforovna —continuó el hijo del pope, mirándola con ternura y aproximándose más a ella.

—¡Éstos son mis regalos, Afanasi Ivánovich! —exclamó la mujer, poniendo unas escudillas sobre la mesa y abrochándose con remilgos la blusa, que había quedado abierta como por descuido— ¡Buñuelos, panecillos de trigo, empanadas, pastelillos!




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker