Las Veladas de Dikanka

Las Veladas de Dikanka

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Piensa usted construir pronto ésa destilería? —preguntó el alcalde, volviéndose hacia el huésped y haciendo la señal de la cruz sobre su boca para disimular un bostezo.

—Si Dios lo quiere tal vez podamos empezar a fabricar aguardiente este otoño. Estoy dispuesto a apostar que el día de la Intercesión de la Virgen el señor alcalde irá haciendo eses por el camino.

Al pronunciar esas palabras los ojillos del destilador desaparecieron; en su lugar, surgieron unas arrugas que se extendieron hasta sus orejas; todo el torso se vio sacudido por la risa y los alegres labios se apartaron por un instante de la humeante pipa.

—¡Dios le oiga! —exclamó el alcalde, esbozando un gesto semejante a una sonrisa—. Ahora, gracias a Dios, las fábricas de aguardiente son poco numerosas, pero en los viejos tiempos, cuando yo acompañaba a la zarina por la carretera de Pereiaslav, el difunto Bezborodko…




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker