Sab

Sab

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo II

«¿Qué haré?, ¿qué medio hallaré

donde no ha de hallarse medio?,

mas si el morir es remedio

remedio en morir tendré».

LOPE DE VEGA

—¡Pobre Sab! —exclamó Teresa—, ¡cuánto habrás padecido al saber que ese ángel de tus ilusiones quería entregarse a un mortal!

—¡Indigno de ella! —añadió con tristeza el mulato—. Sí, Teresa, cien veces más indigno que yo, no obstante su tez de nieve y su cabellera de oro. Si no lo fuese, si ese hombre mereciese el amor de Carlota, creedme, el corazón que se encierra en este pecho sería bastante generoso para no aborrecerle. «¡Hazla feliz!» le diría yo, y moriría de celos bendiciendo a aquel hombre. Pero no, él no es digno de ella: ella no puede ser dichosa con Enrique Otway…, ¡ved aquí el motivo de mi desesperación! Carlota en brazos de un hombre era un dolor…, ¡un dolor terrible!, pero yo hubiera hallado en mi alma fuerzas para soportarlo. Mas Carlota entregada a un miserable… ¡oh, Dios! ¡Dios terrible!…, ¡esto es demasiado!, había aceptado el cáliz con resignación y tú quisiste emponzoñar su hiel.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker