Mis confesiones

Mis confesiones

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Perdóname! Había vuelto a dormirme…

Fuime alejando con paso vacilante, sostenido por Nicodemo, que me decía confusamente al oído:

—Dios te perdonará; ¡bienhechor mío!

Nicodemo era un viejecito silencioso y modesto que ocultaba casi siempre su rostro y llamaba a todo e1 mundo su bienhechor.

Cierto día le pregunté:

—¿Es que has hecho voto de silencio, Nicodemo?

—No —me contestó con un suspiro—. Si tuviese algo que decir, hablaría.

—¿Y por esa razón has renunciado al mundo?

—¡Sí; por eso!

Si seguíais interrogándole, ya no contestaba. O tal vez susurraba, lanzando una mirada de encogimiento:

—¡No sé, bienhechor mío!

Algunas veces yo pensaba:

«¡Acaso también este hombre ha buscado contestaciones!»

Y me entraban unas ganas locas de escapar del monasterio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker