Mis confesiones

Mis confesiones

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No cedas jamás, ni una pulgada siquiera, o estás perdido.

En otra ocasión quiso que anotara una suma falsa, y le dije:

—No; eso es imposible.

—¿Por qué?

—Es pecado.

—Soy yo quien te hace pecar y no tú quien me obliga a ello. Consigna lo que te mando; no te pedirán cuentas; ¡tú no eres más que una mano mía! ¡No tengas cuidado, que tu honor no se menoscabará por eso! Y sabe que ni yo ni nadie puede vivir con un sueldo de diez rublos mensuales.

—Pues bien, basta ya —exclamé—. Hay que acabar con todo eso. Si seguís robando a los colonos, iré a contar esas cosas a la aldea.

Levantó sus grandes bigotes hasta la nariz y los hombros hasta las orejas; mostró los dientes y abrió desmesuradamente sus ojos redondos. Nos medimos con la mirada.

Luego me preguntó en voz baja:

—¿Va de veras?

—¡Sí!

Se echó a reír con un ruido igual al de un puñado de monedas de cobre arrojadas al suelo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker