Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste Las mejores y más mansas vacas lecheras se segregaban de la manada, encerrándolas en un pasturaje adjunto a la lecherÃa. Otros dos cowboys cuidaban de una recova de raposeros rusos, encargados de exterminar los coyotes, lobos y pumas que diezmaban las manadas. El herraje se llevaba a cabo en los corrales y las crÃas se desmadraban cuando se juzgaba más oportunamente beneficioso para ambas. El antiguo sistema de herraje y hatajado, que con tanto disgusto presenció Magdalena a su llegada, habÃa sido abandonado, implantando otro por el cual cowboys y caballos se ahorraban innecesarias brutalidades y posibles daños.