El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —Yo misma se lo pagaré… ¿Qué harán esos gangsters con Rollie? Su familia es rica. Pagarán lo que se le pida. Pero pasará cierto tiempo. Entre tanto, papá y Nels se excitarán. La petición de Uhl enloquecerá a papá.
Mi padre no podrá pagar. ApostarÃa cualquier cosa a que ahora mismo ya se han lanzado los dos en persecución de los gangsters.
Sidway habÃa vuelto el rostro en otra dirección y no respondió ni una sola palabra. Estas circunstancias provocaron las meditaciones de Madge. De pronto, con una convicción disparatada que se apoderó de ella, preguntó:
—¡Lance!… Con rescate o sin rescate…, ¿se propone usted… conservarme a su lado?
—No hay duda de que es usted una gran adivina —respondió Sidway amargamente.
—¡Dios mÃo! ¡No es posible que sea usted… tan vil!
—Los hombres, por regla general, somos malos. ¿No cree usted que tiene bien merecido lo que va a encontrar?
—¡SÃ… sÃ…! He sido una muchacha atolondrada, vana, egoÃsta… Pero ¡jamás he sido mala!
—¿A quién lo dice usted? —preguntó él al mismo tiempo que le volvÃa la espalda.