Los Jinetes de la Pradera Roja

Los Jinetes de la Pradera Roja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El caballo inclinó la cabeza, y luego, poco a poco, dobló primero una pierna, luego la otra, y se arrodilló. Juana colocó el pie izquierdo en el estribo y saltó a la silla, e inmediatamente se alzó el caballo. No le fue fácil a Juana sujetarlo para hacerle ir al paso al atravesar el bosque de álamos; mas tan pronto como Estrella vio la pradera, corrió veloz como el viento. Juana le dejó correr durante dos millas en la pradera libre, y luego le obligó a detenerse para esperar a Lassiter. Éste no tardó en alcanzarla, y pronto los dos cabalgaron a la par. Juana recordó las muchas veces que solía ir así con Venters. ¿Dónde estaría ahora? Dirigió la vista hacia la lejana parte baja de la ondulada vertiente, dónde vislumbrábanse, las rojas líneas curvas del Desfiladero de la Decepción, e involuntariamente cerró temblando los ojos ante el aguijón de un terror desconocido.

—Ahora hemos de ir hacia la izquierda —dijo Lassiter—. El hatajo blanco está detrás de aquella loma blanca.

—¿Qué vais a enseñarme? —preguntó Juana—. Estoy preparada…, nada temáis.

El jinete sonrió, como queriendo decir que las malas noticias llegan por sí solas bastante aprisa, sin necesidad de presagiarlas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker