Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja —Escogeré un caballo veloz, pero ninguno de vuestros favoritos —repuso Lassiter—. Mas…, dejadme montar ahora a Estrella Negra hasta aquel cerro para espantar al sujeto que provocó la estampida. Como podéis ver, son varios…
Y señaló algunos puntos en la pradera roja.
—Con vuestro caballo les daré alcance, y entonces.
—Entonces, ¿qué, Lassiter?
—No volverán a provocar ninguna estampida.
—¡Oh, no!… Lassiter, no se lo permito. —Mas en sus mejillas brotó la llama del rubor, y con manos temblorosas sostuvo la brida de Estrella Negra y bajó los ojos ante la penetrante mirada de Lassiter.