Los Jinetes de la Pradera Roja

Los Jinetes de la Pradera Roja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, hijita —repuso el jinete.

Fuera lo que fuese lo que Fay buscaba en aquel rostro tostado por el sol y en sus serenos ojos, evidentemente lo halló.

Pos vene a ver a Fay, ¿queres? —añadió, y curiosa empezó a contemplar la cinta de cuero y los adornos de plata del sombrero de Lassiter.

Después examinó el látigo y, luego, las relucientes espuelas. Éstas retuvieron su atención durante algún tiempo, pero en seguida, fiel a la mutabilidad de los niños, dejó de jugar con ellas y buscó otra cosa. Descubrió una de las grandes pistoleras del jinete y empezó a tirar de la negra culata del arma. Juana Withersteen reprimió un grito. El esfuerzo que hacía la niña para posesionarse de la pistola parecióle de gran alcance, vio en el juego de Fay, en su belleza y en su cariño, el más poderoso aliado en la empresa que acababa de imponerse en bien de los suyos. En cuanto al jinete, parecía haber olvidado la presencia de Juana a causa del encanto que le producía el juego de aquella hermosa criatura. Al principio, de los dos él era el más tímido. Gradualmente, la confianza de Fay venció la torpeza del jinete, y éste se atrevió a tocar con sus toscas manos los dorados rizos de la pequeña, que le recompensó el atrevimiento con una sonrisa, y cuando él tuvo la osadía de encerrar la manita de ella en su manaza, Fay dijo sencillamente:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker