Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja —Te quiero mucho.
La expresión del rostro de Lassiter hizo olvidar a Juana el odio de él hacia los mormones. Las ansias maternales que henchÃan su pecho diéronle a comprender que Lassiter anhelaba el amor de los niños con toda el alma.
Lassiter volvió al dÃa siguiente, y al otro; y al tercero fue mañana y tarde. En la noche de aquel dÃa, Juana creyó adivinar que habÃa llegado la crisis en la lucha intima que Lassiter sostenÃa consigo mismo.