Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja Éste era el momento que la joven aprovechaba para conquistar al jinete. El fanatismo de su religión y la necesidad de salvar la vida de los mormones, especialmente la de un determinado mormón, llevó a Juana más allá de lo que honestamente era permitido en lides de coquetería. Procuró aumentar su belleza por todos los medios, recurriendo incluso a artificios, con la plena conciencia de que eran indignos de ella; mas lo hizo deliberadamente. Convirtióse en chiquilla, con todos los caprichos de una coquetuela, y siempre que el caso se prestaba a ello, aproximábase a él. Mostrábase constantemente juguetona, aunque dejando entrever una pasión oculta; forcejeaba con él por la posesión de las grandes pistolas, entrelazándose sus manos frecuentemente en el juego… Y cuanto más sencillo veía a Lassiter, más libertades se tomaba ella.