Los Jinetes de la Pradera Roja

Los Jinetes de la Pradera Roja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Mas no fue así. Bess cayó, además, en un estado de tristeza que no había sentido desde su convalecencia. Trató de animarla, pero fracasó, y ello fue motivo de que aumentara también el mal humor en él. Dedicóse afanosamente al trabajo, que, en cierto modo, fue un lenitivo para su malestar; sin embargo, al llegar la noche embargábale de nuevo la intranquilidad. Después empezó a reflexionar seriamente y se convenció, no sin cierta sorpresa, de que era preciso alejarse del Valle y llevarse a Bess. Como jinete de la pradera habíase aventurado muchas veces, y al recorrer ciertas partes del Desfiladero de la Decepción había arriesgado la vida sin vacilar nunca. Mas ahora no podía exponer la seguridad y la dicha de Bess al azar, y tampoco podía ignorar este azar. Por otra parte, era doloroso tener que alejarse del hermoso valle precisamente cuando contaba con medios para vivir siempre en él. Como un relámpago cruzó por su mente la idea de cerrar la salida, y, por lo tanto, la entrada del valle, haciendo rodar la Roca Movediza; mas al punto apretó los dientes.

—¡La bestia que hay en mí me sugiere semejante canallada! —murmuró—. ¡Imposible, imposible! He jurado respetarla, y lo cumpliré aunque me cueste la vida.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker