Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja De pronto advirtió Venters que uno de los dos montaba a Campanilla, el caballo de Juana Withersteen, el brioso y rápido corcel que ella había regalado a Lassiter. Venters dio un grito salvaje. Luego notó cierto aire familiar en la pequeña y estrambótica figura del segundo jinete, que parecía una rana en la silla y que, sin embargo, montaba con inimitable gracia y habilidad, cosas ambas tan incongruentes con su figura.
—¡Jerry Card! —gritó Venters.
En efecto, era el lugarteniente de Tull y, al reconocerlo, el furor de Venters subió de punto. Miró más atentamente a su encarnizado enemigo.
—¡Es Jerry Card! —volvió a exclamar—. ¡Va montado en Estrella Negra y lleva detrás a Africano!