Los Jinetes de la Pradera Roja

Los Jinetes de la Pradera Roja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lassiter soltó a Juana y se dirigió como ebrio, dando un grito terrible, a la mesa sobre la cual tenía su equipo de jinete. Empezó a buscar algo en sus alforjas; sonaron ruidos metálicos, entrechocar de cartuchos…, sus dedos temblaron al llenar de balas una segunda canana. Mas cuando se la puso sobre la que llevaba usualmente, sus manos eran firmes y seguras. La segunda canana contenía también dos revólveres más pequeños que los negros, y se los puso a la parte de atrás para que su chaqueta los ocultase. Luego obró rápidamente. Juana mirábale fascinada, pero sin comprender, y le vio ensillar a Estrella Negra y a Africano. Después se dirigió a ella y la llevó hacia la luz del amplio ventanal.

—Sí, Juana, todo acabó —dijo—, pero no iréis vos a ver a Dyer… ¡Iré yo!

Al mirarle, al ver su aspecto terrible, la joven no le reconoció. ¿Quién era aquel hombre de faz cadavérica, con aquellos ojos tan terribles y aquellos labios tan crueles?

¿Dónde estaba el amable Lassiter? ¿Qué halo frío y aterrador le circundaba?

—Sí, Juana, todo acabó —dijo otra vez, con voz calmosa pero implacable—. Voy a hacer una visita. Entre tanto, os encerraré aquí. Cuando vuelva, quiero que las alforjas estén llenas de carne y de pan. ¡Y estad preparada para montar a caballo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker