Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja —Tenemos suerte —dijo—. Ya hemos hecho lo más difÃcil del camino. Ahora sólo hemos de guardarnos de los hombres. Cuando lleguemos a la pradera podremos ocultarnos tras la alta artemisa, deslizándonos como los coyotes.