Los Jinetes de la Pradera Roja

Los Jinetes de la Pradera Roja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando dejó a la joven sobre la densa hierba, junto a los abetos, no se atrevió a mirarla. Sin embargo, sabía que, a pesar de su blancura marmórea y de la frialdad de su cuerpo, vivía aún. El largo y pesado camino había rendido a Venters, y sentóse para descansar. Blanca husmeó el cuerpo de la muchacha, y, gimiendo, se acercó a los pies de su amo. Ring bebía en el manantial.

Poco después, Venters salió al cañón, cogió el caballo y lo llevó también al escondite. Allí lo desensilló y lo ató a un árbol. Camorra advirtió la presencia del caballo extraño e irguió la cabeza, pero en seguida volvió a pacer. Venters comprendió que no le sería posible sentirse seguro hasta encerrar también el caballo del bandido muerto. Cogió, pues, su rifle, llamó a Ring y se puso en camino. Durante el recorrido hizo desaparecer las huellas que quedaban de su primer viaje y, al llegar a la hondonada, escudriñó durante largo rato antes de atreverse a penetrar nuevamente en ella. Una vez seguro de que no había allí ningún bandido, se dedicó a la caza del segundo caballo, y logró cogerlo más fácilmente de lo que creía. Con la misma precaución que antes, llevó también este animal a su campamento.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker