Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu Ésta, sin embargo, hace renuncia del pensamiento que divide[167], y de la dureza del ser-para-sí firmemente adherido a él, porque, de hecho, se contempla a sí misma en la primera. La cual, siendo la que rechaza su realidad efectiva y hace de sí esto cancelado, se presenta, de hecho, como universal; desde su efectividad exterior, retorna hacia dentro de sí como esencia; la conciencia universal, entonces, se reconoce ahí a sí misma.—Este perdón que le otorga a la primera es la renuncia a sí, a su esencia inefectiva, con la que iguala a aquel otro que era actuar efectivo, y a lo que era llamado el mal por la determinación que el actuar adquiere en el pensamiento, lo reconoce como bueno, o mejor dicho, abandona la diferencia del pensamiento determinado y su juicio determinante que es para sí, igual que el otro abandona el determinar que es-para-sí de la acción.—La palabra de reconciliación es el espíritu que está ahí, que contempla el saber puro de sí mismo como esencia universal en su contrario, en el saber puro de sí como singularidad que es absolutamente en sí: un mutuo reconocerse que es el espíritu absoluto.