Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París Independientemente de estas dos calles principales, diametrales, que atravesaban a lo ancho París de uno a otro lado, comunes a la capital entera, la Villa y la Universidad tenían cada una su calle mayor particular, que corría en sentido longitudinal, paralelamente al Sena, y cortaba en ángulo recto las dos calles «arteriales». Así, en la Villa se bajaba en línea recta desde la puerta de Saint-Antoine hasta la puerta de Saint-Honoré, y en la Universidad, desde la puerta de Saint-Victor hasta la puerta de Saint-Germain. Esas dos grandes vías que se cruzaban con las dos primeras formaban la urdimbre sobre la que descansaba, tramada y apretada en todos los sentidos, la red laberíntica de las calles de París. En el dibujo incomprensible de esa red se distinguían además, observando atentamente, como dos haces, uno en la Universidad y el otro en la Villa, dos manojos de grandes calles que iban ensanchándose desde los puentes hacia las puertas.
Algo de ese plano geométrico subsiste todavía hoy.
Ahora bien, ¿qué aspecto presentaba este conjunto visto desde lo alto de las torres de Notre-Dame en 1482? Eso es lo que vamos a tratar de describir.