Nuestra Señora de París

Nuestra Señora de París

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—La horca es una balanza en uno de cuyos lados hay un hombre y en el otro toda la tierra. Es hermoso ser el hombre.

—La horca conduce al infierno.

—Es una buena fogata.

—Jehan, Jehan, tendréis un mal fin.

—Pero el principio habrá sido bueno.

En ese momento se oyó ruido de pasos en la escalera.

—¡Silencio! —dijo el arcediano, llevándose un dedo a los labios—. Ese es maese Jacques. Jehan —añadió en voz baja—, cuidaos mucho de hablar alguna vez de lo que veáis u oigáis aquí. Deprisa, escondeos bajo ese hornillo y no abráis la boca.

El estudiante se acurrucó bajo el hornillo. Una vez allí, se le ocurrió una idea fecunda.

—Por cierto, hermano Claude, un florín para que no abra la boca.

—¡Silencio! Os lo prometo.

—Tenéis que dármelo.

—¡Toma! —dijo el arcediano, tirándole con ira su escarcela.

Jehan se metió bajo el hornillo y la puerta se abrió.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker