Nuestra Señora de ParÃs
Nuestra Señora de ParÃs Advorsum stimulos, laminas, crucesque, compedesque,
nervos, catenas, carceres, numellas, pedicas, boias.[99]
»Todo es inútil. Ese hombre es terrible. No lo entiendo.
—¿No habéis encontrado nada nuevo en su casa?
—Sà —dijo maese Jacques buscando en su escarcela—, este pergamino. Algunas palabras no las comprendemos, aunque el abogado de lo penal Philippe Lheulier sabe algo de hebreo que aprendió con el caso de los judÃos de la calle Kantersten en Bruselas.
Mientras decÃa estas palabras, maese Jacques desenrollaba un pergamino.
—Dádmelo —dijo el arcediano. Y nada más echar un vistazo, exclamó—: ¡Pura magia, maese Jacques! Emen-hetan es el grito de las estriges cuando llegan al aquelarre. Per ipsum, et cum ipso, et in ipso[100] es el mandato que encadena de nuevo al diablo en el infierno. Hax, pax, max, esto es de la medicina. Una fórmula contra la mordedura de perros rabiosos. ¡Maese Jacques, vos sois procurador del rey en la jurisdicción eclesiástica! Este pergamino es abominable.
—Volveremos a someter al hombre a la tortura. Aquà tengo otra cosa —añadió maese Jacques, buscando de nuevo en su talego— que hemos encontrado en casa de Marc Cenaine.