Fundación
Fundación Pero no todos aceptaban este enfoque. Había disidentes dentro de la Fundación que consideraban que estaban traicionando su misión original. Gaal Dornick, aunque distante, era uno de ellos. En un momento de tensión, confrontó a Hardin.
—Esto no es lo que Hari Seldon quería —le dijo, con el ceño fruncido—. No era un hombre de engaños.
Hardin, sin perder la calma, replicó:
—Hari Seldon quería que sobreviviéramos. Estoy haciendo lo necesario para cumplir con ese objetivo.
Las tensiones internas seguían aumentando cuando un evento inesperado sacudió a Términus. Un representante de uno de los planetas vecinos llegó con noticias inquietantes.
—Hay rumores de que un general del Imperio está reuniendo una flota. Su objetivo es retomar el control de esta región.
Hardin sabía que esto cambiaría todo. La amenaza de una flota imperial era diferente a los pequeños reinos locales. Si el Imperio estaba detrás de ellos, necesitarían más que diplomacia y fe para resistir.
Reunió al consejo esa misma noche.
—El juego ha cambiado —dijo, con una firmeza que dejó en silencio a la sala—. La primera crisis de Seldon está aquí. Si fallamos, todo su plan colapsará con nosotros.