Fundación
Fundación —Necesitamos convertir nuestra debilidad en una ventaja —dijo, señalando el mapa del sistema—. Si quieren saquear Términus, tendrán que enfrentarse a algo más aterrador que nosotros: la incertidumbre.
El plan era simple, pero arriesgado. En lugar de intentar defenderse directamente, Hardin decidió utilizar la tecnologÃa de la Fundación para manipular a los piratas. Colocaron señales falsas, alteraron sistemas de navegación y proyectaron hologramas de naves que no existÃan.
Cuando los piratas llegaron, encontraron un mundo que parecÃa preparado para la guerra.
—Esto no tiene sentido —gruñó su lÃder, observando las lecturas caóticas en su consola—. ¿Cómo puede un planeta tan pequeño tener tantas defensas?
El miedo y la confusión se apoderaron de ellos. Las señales que interceptaban hablaban de flotas aliadas que llegaban en cualquier momento, de armas que podÃan destruir naves enteras. Lo que Hardin habÃa creado era una ilusión, pero fue suficiente para sembrar la duda.
Después de horas de incertidumbre, la flota pirata decidió retirarse. Términus habÃa sobrevivido una vez más, no con armas, sino con ingenio.