Mi nombre es Emilia del Valle
Mi nombre es Emilia del Valle —¿Por qué haces esto? —le pregunta Eric en medio de una lluvia de escombros. —Porque si no lo cuento yo, nadie lo hará —responde Emilia.
Pero no todo es guerra. En el fondo, Emilia ha venido a buscar algo más: respuestas. La familia Del Valle vive allÃ, en ValparaÃso, rodeada de riqueza y secretos. Su objetivo es claro: encontrar a su padre. No para reclamar, sino para mirar a los ojos al hombre que la despreció antes de conocerla.
Lo encuentra. Viejo, enfermo, soberbio. Gonzalo Andrés del Valle finge no reconocerla. Emilia lo enfrenta con la calma del que ya no espera nada.
—Soy Emilia. Su hija. —Debes estar equivocada. —Lo estarÃa, si aún me importara.
No hay reconciliación. Solo un cierre. Emilia se va con una mezcla de alivio y vacÃo. No vino por venganza. Vino para soltar la última cadena.
Mientras tanto, su relación con Eric se transforma. Al principio son aliados, luego cómplices, finalmente algo más. No hay espacio para el romanticismo en medio del conflicto, pero el roce de la muerte hace que el amor arda más rápido. Se aman con urgencia, con miedo, con la certeza de que podrÃa ser la última vez.
—No sé si volveré a verte —le dice él. —Entonces haz que esta noche valga por mil —responde Emilia.