De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito La naturaleza nos provee de todo sin reserva alguna y no desaprovecha nada. Sin embargo, el hombre que intenta apoderarse de todo acaba perdiéndolo.
Si deseas alcanzar la verdadera prosperidad, no debes seguir creyendo, como hacen algunas personas, que si actúas con honestidad te irá mal. No permitas que la palabra «competencia» haga tambalear tu fe en la supremacía de la rectitud.
No me preocupa lo que la gente pueda decir en cuanto a las «Leyes de la Competitividad». ¿Acaso no conozco la Inmutable Ley que un día hará que desaparezcan estas leyes de competencia que, incluso ahora, se están desvaneciendo en el corazón y en la vida del que es honesto?
Y al conocer esta ley puedo contemplar con serenidad cualquier falta de honradez porque sé que, a la gente que actúa así, le espera una segura destrucción. En cualquier circunstancia, haz lo que consideres correcto y confía en la ley; confía en el Poder Divino que es inminente en el universo, que te protegerá y jamás te abandonará.