El Alumno

El Alumno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La mejor parte de aquella fracasada estancia fue para el tutor y su alumno, quienes, visitando los Inválidos y Nôtre Dame, La Conciergerie y todos los museos, se dieron un centenar de gratificantes paseos. Aprendieron a conocer el París que les interesaba, lo cual les resultó útil, ya que tiempo después volvieron a la ciudad para una estancia más prolongada, cuyo recuerdo se entremezcla hoy confusa y lamentablemente en la memoria de Pemberton con el que conserva de su primera visita. Aún ve los gastados bombachos de Morgan, aquel par de pantalones eternos que no hacían juego con la camisa y que, a medida que el niño iba ganando en centímetros, iban perdiendo color. También recuerda los agujeros que había en sus tres o cuatro pares de calcetines.

Morgan era adorado por su madre, pero nunca fue mejor vestido de lo que era estrictamente necesario; en parte, no cabe duda, por su culpa, pues su aspecto le interesaba tan poco como a un filósofo alemán.

—Mi querido amigo, se te está cayendo la ropa a pedazos —solía decirle Pemberton, con un escéptico reproche, a lo que el niño solía responder, echándole una detenida ojeada de pies a cabeza:



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker