El Americano
El Americano —Ah, quiero ver el Mont Blanc —dijo Newman—, y Amsterdam, y el Rin, y muchos sitios. Sobre todo, Venecia. Me imagino cosas magnÃficas de Venecia.
—¡Ah! —dijo el señor Tristram poniéndose en pie—. ¡Veo que tendré que presentarle a mi esposa!