La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era graciosa la manera en que el Príncipe decía estas cosas, y con ello daba lugar a que ella se sintiera todavía más atraída por él. Palabras como ésas le proporcionaban a Charlotte una visión general o, mejor dicho, una visión especial. A pesar de esto, habló en tono de leve desesperación:

—¿Y qué me protegerá a mí?

—En lo que a mí me concierne, yo.

Después de una pausa, el Príncipe siguió hablando, ahora en tono perfectamente amable:

—Por lo menos sabe que nada tiene que temer de mí. Todo lo que usted acceda a aceptar de mí…

Pero dejó inacabada la frase; Charlotte dijo:

—¿Qué?

—Será perfecto.

Inmediatamente, Charlotte observó:

—Me parece muy bien. Pero, al mismo tiempo, me parece inútil, pues usted habla de la posibilidad de que yo acepte sus cosas, en tanto que se niega a aceptar lo que yo pueda ofrecerle.

Pero incluso a estas palabras supo el Príncipe contestar:

—Impone usted una condición imposible: a saber, que yo mantenga en secreto el obsequio ofrecido por usted.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker