La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Además, jamás debemos olvidar un hecho: Charlotte y yo tenemos los mismos vínculos. Es decir, habida cuenta de nuestros respectivos sposi, socialmente hablando no cabe decir que Charlotte y yo sólo seamos conocidos. Los dos viajamos en el mismo buque.

Dichas estas palabras, sonrió con un candor que matizó su énfasis. Fanny Assingham se sintió dominada por el talante especial del Príncipe, lo que la obligó a refugiarse por unos instantes en un rincón de su conciencia, en el que podía decirse a sí misma que se alegraba de no estar enamorada de semejante hombre. Al igual que le había ocurrido con Charlotte momentos antes, Fanny Assingham se sentía cohibida por la diferencia que mediaba entre lo que tenía que escuchar y lo que ella podía decir, entre lo que realmente sentía y lo que podía mencionar. Entonces dijo:

—Únicamente diré que me parece de gran importancia, ahora que están ustedes arraigados aquí, que Charlotte sea conocida en las presentaciones y en las recepciones sucesivas, de una manera concreta, como la esposa de su marido, y de ninguna manera ni, en el menor grado siquiera, por cualquier otra circunstancia. Por otra parte, ignoro lo que usted ha querido decir con lo del «mismo buque». Charlotte desde luego, se encuentra a bordo del buque del señor Verver.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker