La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, no… Pero recuerdo que cuando, en tu bendita inocencia, dijiste que carecíamos de posición, diste una explicación que me hizo cisco. Dando muestras de deleite, Maggie dijo:

—Pues ahora te volveré a hacer cisco. Te dije que tú, por ti mismo, tenías una posición sin la menor duda. Tú no eras como yo; tenías la posición que siempre habías tenido.

Mostrándose de acuerdo, el señor Verver recordó:

—Y entonces te pregunté por qué tú no tenías mi posición. —Efectivamente.

Con sus anteriores palabras, el señor Verver había conseguido que su hija orientara el rostro hacia él, y en esta postura siguió Maggie envolviéndole con su cálido esplendor, efecto de la comprobada verdad de que los dos, al hablar, podían volver a vivir juntos. Maggie dijo:





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker