La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿La extraordinaria vitalidad de Brookenham?

De nuevo con las pinzas colocadas, el señor Longdon lo atalayó con una seriedad que no logró impedir que el otro descubriera en los ojos que había tras ellas una tenue reverberación de su ironía.

—¡Oh, Brookenham! Debe usted contármelo todo sobre Brookenham.

—Ya veo que no es a eso a lo que usted se refiere.

El señor Longdon se abstuvo de negarlo:

—Me pregunto si comprendería usted a qué me refiero. —Vanderbank se erizó de ganas de ser puesto a prueba, pero fue contenido antes de poder manifestarlo—. Y ¿cuál es su departamento, el de Brookenham?

—Oh, Ríos y Lagos: un asunto estupendo. Ingresó el año pasado.

El señor Longdon —aunque no demasiado crasamente— se maravilló:

—¿Cómo consiguió ingresar?

Vanderbank respondió riéndose:

—Digamos que ella lo ingresó.

Su amigo permaneció serio:

—Y en la actualidad ¿aproximadamente cuánto…?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker