La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Se trata de tu opinión, Jane —explicó plácidamente la señora Brookenham—, acerca de que Nanda se ve perjudicada (en el plano moral, ¿sabes?) por mi negligencia. Yo nunca diría nada sobre ti que no esté dispuesta a decir abiertamente ante ti; por consiguiente, ya que Mitchy nos ha salido con ésas, confieso haber apelado a él sobre la base de lo que, en su calidad de tan buen amigo, él opina de tu alegato.

—¿Cuál es en definitiva el alegato de Jane? —Edward Brookenham hizo esta pregunta como si estuviesen «atascados» durante una partida de naipes.

—Verdaderamente todos los del grupo —repuso la duquesa con espléndida frialdad— escogéis situaciones insólitas para debatir las más delicadas cuestiones. No cabe duda de que hay numerosos aspectos en los cuales diferimos. Ahora mismo todos estáis comportándoos de un modo inimaginable. Je ne peux pour-tant pas la mettre à la porte, cette chérie —a quien volvió a atalayar con ese jovial interés que parece esconder la vibración de esta secreta súplica: «¡No entiendas, hijita mía, no entiendas!».




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker