La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Junto al de su propio marido, ¿no se da cuenta?

El señor Longdon miró como si se diera perfecta cuenta, mas no por ello estuvo dispuesto, en lo relativo a su indagación primordial, a ser desviado:

—Oh, desde luego —respondió con una leve rigidez—, pero no como si la hubieran introducido arrojándola por la chimenea. Cada cosa a su debido tiempo.

Vanderbank volvió las tomas contra él:

—¿Qué entiende usted por su debido tiempo?

—Caramba, el suficiente para que ella se haga amar.

Vanderbank se quedó pasmado:

—¿Por los hombres que acuden de visita a esa casa?

El señor Longdon atenuó ligeramente esa manera de expresarlo:

—Sí, y dentro del círculo social de su propia familia. ¿Dónde está la «desazón»… de que ella sea aceptada como miembro del mismo?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker