La edad ingrata
La edad ingrata La señora Brook no hizo una pausa mayor:
—Pero ¿acaso ello no serÃa, en lo tocante a otra pareja, como cerrar las puertas del establo después de… como queráis llamarlo? ¿Es que Petherton y Aggie no parecen haber huido juntos ya? Mitchy, amigo, ¿dónde diablos está tu esposa?
—Reconozco —dijo la duquesa alegremente— que mi sobrina está dondequiera que esté Petherton. De eso estoy segura, pues existe una amistad, acuérdate, que no se ha interrumpido. Petherton no se ha marchado, ¿verdad? —le preguntó a Mitchy a su vez.
Pero otra vez, antes de que él pudiese hablar, su respuesta fue usurpada: