La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Cielos, cielos, no; ella no ha sido invitada. —La señora Brookenham, a beneficio de su hija, claramente irradió oscuridad—: Mis hijos nunca se presentan donde no han sido invitados.

—Nunca he dicho que lo hicieran, preciosa —repuso la duquesa—. Pero entonces ¿qué haces con ella?

—Si quieres decir socialmente —la señora Brookenham habló como si en alguna lejana esfera, por la cual casi suspirara, pudiese haber otras oportunidades maternas bien distintas de aquélla—, si quieres decir socialmente, no hago nada de nada. Nunca he fingido hacer nada. Sabes tan bien como yo, querida Jane, que aún no me he puesto a ello. —Ahora la anfitriona de Jane hablaba con tanta llaneza como una vehemente niña seria. Exhaló un vago suspiro paciente—: ¡Supongo que debería ponerme a ello ya!

Durante un rato la duquesa permaneció más bien severamente silenciosa.

—¿Cuántos años tiene? —inquirió por fin—. ¿Veinte?

—¡Treinta! —dijo la señora Brookenham con quintaesenciada dulzura. Después agregó sin transición de tono—: Se ha ido a pasar unos días en compañía de Tishy Grendon.

—¿En el campo?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker