La Torre de Marfil

La Torre de Marfil

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, por supuesto. Y es un milagro que no lo hiciera. Y es también un milagro —dijo Cissy— que esa persona haya sido usted todo este tiempo. Claro que yo no tenía idea de que todo… todo lo que  ya ha sucedido, por lo que sé… fuera a suceder de un modo tan extraordinario. Verá, él nunca mencionó al señor Betterman. Ni mencionó a la amiga de Gray, de modo que, a pesar de la impresión que me causó, usted no ha sido identificada hasta hoy.

Inmensa era —pensó Rosanna, mientras la otra continuaba— la cantidad de cosas en que pensar que le había dado. No tenía por qué temer lo que vendría luego; podía incluso, en lo más hondo, contener felizmente el aliento, a la espera. Pero el interés la hizo demorarse un instante, como para refinar la intriga, en las sorpresas menores.

—¿Tan grande ha sido, pues, esa impresión, que usted lo llama “Gray”?

La muchacha, ante esto, le soltó las manos. Cruzó los brazos sobre su esbelta y joven persona; costumbre frecuente en ella, que resultaba de lo más “original”; rió, como sometiéndose a algún justo reproche por tomarse libertades.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker