Las alas de la paloma

Las alas de la paloma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Directas a casa… dentro de un día o dos. La tía Maud quiere marcharse cuanto antes.

Densher tuvo que esforzarse por entenderlo.

—Y ¿qué será de la señorita Theale?

—Lo que te he dicho. Se quedará y tú con ella.

Él la miró fijamente.

—¿Solos?

Kate sonrió como en respuesta a su tono.

—Ya sois mayorcitos… y os hartaréis de ver a la señora Stringham.

Nada podría haberle extrañado tanto, si hubiese podido medirlo, como ser capaz de sentir, mientras ella le iba diciendo todas estas cosas, que en esencia estaba «viendo lo que iba a responder», un instinto compatible por tanto con esa ausencia de la necesidad de conocerla mejor a la que un momento antes ella había aludido tan injustamente. Si no hubiese comprendido con un fogonazo que ella acabaría derrumbándose, probablemente no habría podido seguir. Sin embargo, como no se derrumbaba, no le quedaba más remedio que continuar.

—Lo de marcharos ¿ha sido idea de la señora Lowder?

—Desde luego que sí. Por supuesto; ya ves lo que está dispuesta a hacer por nosotros. Y no hablo —añadió— sólo de marcharse, sino de su opinión sobre el decoro general del asunto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker