Lo mas selecto
Lo mas selecto No conocía a ese influyente personaje, pero asentí vagamente a la afirmación. La enviada de la señora Allen era jovial y campechana, pero estaba más cerca de la súplica que de la insistencia (señaló que si su amiga hubiera tenido tiempo para ir durante la tarde habría sido una gran cosa: pero tenía tanto que hacer, ya que había ido sólo a pasar el día, que no podía asegurar nada…); y, de alguna manera, incluso antes de que mencionara Merrimac Avenue (venían desde tan lejos), mi imaginación la había asociado con aquel limbo social indefinido que la mentalidad bostoniana bien constituida conocía como el South End: una región nebulosa, que de vez en cuando se condensa en un bonito rostro, en la cual las hijas suponen una «mejora» respecto a sus madres y, algunas veces, tienen trato con caballeros que residen en otros barrios más distinguidos de la capital de Nueva Inglaterra; caballeros cuyas esposas y hermanas, a su vez, no tienen trato alguno con ellas.