Lo mas selecto
Lo mas selecto —Ya veo. Tendré que actuar como una especie de madrina y entregarla al novio —dijo la señora Nettlepoint. Su amabilidad la llevaba a ayudar en lo que fuera necesario y, en esa ocasión, demostró que era también muy accesible. No hay nada más cansado que las complicaciones en el mar, pero aceptó sin protestar la carga de la dependencia de la joven y permitió, como dijo la señora Mavis, que se le «enganchara». Era evidente que poseÃa el hábito de la paciencia y el modo en que escuchó la historia de sus visitantes me recordó de nuevo (lo recordaba siempre que regresaba a mi paÃs natal) que mis queridos compatriotas son las personas de este mundo con mayor tendencia a dar por hecho la hospitalidad ajena. Siempre han tenido que ayudarse a sà mismos y, mediante una magnánima extensión, confunden eso con ayudar a los demás. En ningún paÃs existen menos formalidades y mayor reciprocidad.