Lo mas selecto
Lo mas selecto —¿Miedo de él?
—PodrÃa decirle usted algunas cosas. Y con ese estilo que tiene usted; porque cuando quiere, tiene un estilo especial.
—Probablemente, pero ¿cuál es mi estilo cuando trato con él? Además, ya se lo he dicho todo. Le he dicho lo fundamental: que está haciendo que se hable mucho de ella.
—Y, por supuesto, en respuesta, él le ha preguntado cómo lo sabÃa usted, y usted le ha dicho que se lo he contado yo.
—No tenÃa otro remedio; y dice que no es asunto suyo.
—Me gustarÃa que me lo dijera a la cara.
—Lo hará sin ningún reparo, si le da la oportunidad. Ahà es donde puede usted ayudarme. Peléese con él, a él se le da bastante bien y eso lo distraerá y lo alejará.
—En ese caso, estoy dispuesto a discutir el asunto con él todo lo que queda de viaje.
—Muy bien; cuento con usted. Pero le preguntará, como me ha preguntado a mÃ, qué demonios quiere usted que haga él.
—Irse a la cama —contesté riendo.
—Oh, no es broma.
—Eso es exactamente lo que le he dicho al principio.