Lo mas selecto
Lo mas selecto —¡No los soporto! —esas palabras salieron de sus labios con una violencia que me sorprendió; las dijo con voz alta y fuerte. Pero antes de que tuviera tiempo de pensarlo, prosiguió—: ¿Lo reconocerá cuando lo vea?
—Me parece que sÃ, perfectamente —su actitud era tan extraña que no parecÃa posible pasarla por alto, de modo que consideré que lo mejor era comentarla de manera jocosa, asà que añad×: ¿Y usted no?