Lo mas selecto
Lo mas selecto —Oh, ¿éste es el señor Capadose? —preguntó el joven, que parecÃa muy distraÃdo. Reconoció su despiste y lo explicó diciendo que habÃa allà mucha gente y él habÃa llegado el dÃa anterior. Lo que sà estaba claro para Lyon era que la señora Capadose estaba enamorada de su marido; por lo que deseó más que nunca haberse casado con ella.
—Es muy fiel —se encontró diciendo tres minutos más tarde a la dama de su derecha. Añadió que se referÃa a la señora Capadose.
—Ah, entonces, ¿la conoce?
—La conocà hace tiempo, cuando yo vivÃa en el extranjero.
—Entonces, ¿por qué me preguntaba sobre su marido?
—Justo por ese motivo. Se casó después, ni siquiera sabÃa cómo se llama ahora.
—Entonces, ¿cómo es que ahora ya lo sabe?
—Este caballero acaba de decÃrmelo, resulta que él sà lo sabe.
—No sabÃa que supiera nada —dijo la señora, mirando hacia delante.
—Creo que no sabe nada más que eso.
—Entonces, ha averiguado usted por sà mismo que es fiel. ¿Qué ha querido decir?