Lo mas selecto
Lo mas selecto —Su familia vivÃa allÃ. No eran ricos. En realidad, llegaron allà por motivos económicos, pues Múnich era muy barato. Su padre era el hijo menor de una casa noble, no sé de cuál; se habÃa casado por segunda vez y tenÃa muchas boquitas que alimentar. Ella era hija de la primera esposa y no le gustaba su madrastra, pero era encantadora con sus hermanos pequeños. En una ocasión hice un dibujo de ella caracterizada como la Charlotte de Werther, cortando pan y mantequilla mientras los niños se apiñaban a su alrededor. Todos los artistas del lugar estaban enamorados de ella, pero ella no miraba a «gente como nosotros». Era demasiado orgullosa, se lo aseguro; pero no era pretenciosa ni se las daba de señorita importante: era sencilla, franca y amable. Me recordaba a la Ethel Newcome de Thackeray. Me dijo que tenÃa que casarse bien: era lo único que podÃa hacer por su familia. Supongo que usted dirá que se ha casado bien.
—¿Y se lo dijo a usted? —sonrió la vecina de Lyon.
—SÃ, claro. Yo también le pedà que se casara conmigo. Pero no cabe duda de que ella piensa que ha hecho una buena boda —añadió él.