Lo mas selecto
Lo mas selecto —Oh, puedo contarle lo que quiera de él —dijo el señor Ashmore, y durante media hora le contó muchas cosas. Fue muy interesante y muy laudatorio, y Lyon llegó a la conclusión de que era un anciano encantador que se había hecho querer por un hijo que, sin duda, nada tenía de sentimental. Al final se levantó y dijo que tenía que irse a la cama si quería estar fresco para el trabajo al día siguiente. A lo cual el anfitrión contestó—: En ese caso, debe llevarse una vela. Han retirado las luces porque no obligo al servicio a estar despierto hasta tan tarde.